La inteligencia artificial podría hacer que la economía de América Latina y el Caribe sea 5,1% más grande dentro de una década, según una investigación que prepara el Banco Interamericano de Desarrollo. Pero el beneficio no necesariamente llegará de la misma manera a todos los trabajadores.
El escenario optimista
El impacto depende de cómo empresas, trabajadores e instituciones incorporen la tecnología. En un escenario de adopción limitada y pequeñas mejoras de productividad, el impacto podría ser de apenas 0,3%.
El problema de los salarios
Quienes puedan trasladarse hacia sectores beneficiados podrían experimentar aumentos salariales de entre 2,3% y 5,3%. Quienes no puedan realizar esa transición podrían enfrentar reducciones de entre 13,5% y 20,9%, según el escenario.
La capacitación es infraestructura
La discusión no debería limitarse a si la IA reemplazará trabajadores. La pregunta es qué trabajadores estarán preparados para trabajar con IA. Las capacidades de las personas son una infraestructura tan importante como la conectividad y los servidores.
Una oportunidad con riesgo de brecha
Una empresa pequeña puede acceder a herramientas antes reservadas a grandes equipos, pero una organización con capital, datos y talento puede avanzar mucho más rápido. Sin capacitación, la IA puede ampliar las diferencias existentes.
Las cifras deben interpretarse como escenarios y no como una predicción exacta. El mensaje de fondo es claro: la IA puede generar crecimiento, pero la discusión central será cómo se distribuye ese crecimiento.




