Durante veinte años la fórmula fue simple. Aparecías arriba en Google, entraba gente a tu sitio, esa gente se convertía en cliente. Cuanto mejor tu posición, más tráfico, más negocio.
Esa fórmula se rompió, y se rompió más rápido de lo que casi nadie está dispuesto a admitir todavía.
El dato que cambia la conversación
El informe Reuters Institute / Chartbeat de enero 2026 mide esto con una precisión incómoda. El tráfico de búsqueda de Google hacia sitios editoriales cayó 33% a nivel global en el año hasta noviembre de 2025. En Estados Unidos, la caída fue todavía más dura: 38%.
El tráfico de Google Discover hacia esos mismos sitios cayó 21%.
Y acá viene la parte que más sorprende a quien no sigue el tema de cerca: ChatGPT creció más de 200% como fuente de referencias, pero ese crecimiento sigue representando menos del 1% del tráfico total que reciben los sitios. El tráfico de chatbots todavía no compensa, ni de cerca, lo que se está perdiendo por el lado de la búsqueda tradicional.
Las proyecciones para 2029 hablan de una caída mediana del 43% en tráfico de búsqueda para medios de noticias.
Por qué está pasando esto
Google metió sus AI Overviews —los resúmenes generados por IA que aparecen arriba de los resultados tradicionales— en una porción cada vez más grande de las búsquedas. Hoy aparecen en un 18% de todas las búsquedas y en un 57% de las búsquedas de cola larga.
El efecto es directo. Cuando aparece un AI Overview, el porcentaje de clics que llega a algún sitio cae de 15% a 8%. Una posición número uno que antes te garantizaba entre 20% y 30% de clics en una palabra clave competitiva, hoy te da entre 8% y 12%.
No es solo un problema de medios
Es tentador pensar que esto es un problema de diarios y portales de noticias. No lo es. Cualquier negocio que dependa de tráfico orgánico para captar clientes está sintiendo esta misma presión, muchas veces sin entender por qué.
Un caso público que circuló bastante en la industria: HubSpot vio caer su tráfico orgánico de 13,5 millones de visitas mensuales a menos de 7 millones en apenas un mes. Su propia CEO lo reconoció: las AI Overviews están dando respuestas, y cada vez menos gente hace clic para llegar al sitio.
Lo que esto no significa
No significa que la búsqueda haya muerto. Google sigue siendo, por lejos, el mayor generador de tráfico hacia sitios web: sigue enviando alrededor del 40% de todo el tráfico de internet. Nadie debería abandonar su estrategia de SEO de un día para el otro.
Lo que sí significa es que el objetivo cambió. Visibilidad y tráfico dejaron de ser la misma cosa. Podés ser mencionado, recomendado y elegido por una IA sin que eso se traduzca en un clic. Y esa mención igual construye marca, confianza y, con el tiempo, negocio.
Cómo se ve esto según el rubro
No todos los negocios sienten esta caída de la misma forma:
- Servicios profesionales (estudios contables, legales, consultoras): antes captaban clientes con artículos de blog bien posicionados. Hoy esos mismos artículos alimentan la respuesta de una IA sin generar la visita.
- Salud y estética: las búsquedas informativas se resuelven cada vez más dentro del propio buscador, y el sitio queda relegado a un segundo paso, si es que llega a haberlo.
- Real estate: el comprador está empezando a consultarle directamente a una IA antes de contactar a un agente o desarrolladora.
- E-commerce chico y mediano: compite ahora no solo con otras tiendas, sino con las respuestas directas que arma una IA.
Qué hacer con esto en la práctica
1. Medí lo que antes no medías. Si solo mirás Google Search Console, estás viendo una parte cada vez más chica de la foto completa.
2. Escribí para que te citen, no solo para que te encuentren. Los modelos favorecen contenido claro, bien estructurado, con datos verificables y autoridad demostrable.
3. Construí autoridad fuera de tu propio sitio. Menciones en medios, reseñas, coherencia entre lo que decís vos y lo que dicen terceros: todo eso pesa cada vez más.
4. Dejá de pensar solo en Google. ChatGPT, Gemini, Perplexity y Claude tienen lógicas distintas para decidir a quién citan.
En ROMA empezamos siempre con un diagnóstico de cómo te ve hoy cada modelo de IA relevante para tu rubro, y a partir de ahí armamos un plan que combina contenido semántico, autoridad institucional y presencia distribuida en distintos medios. Si querés saber dónde estás parado, hablemos.




