La inteligencia artificial ya llegó a las empresas argentinas: cómo Mercado Libre, Telecom, Arcor y YPF están utilizando IA
Por Daniel Antúnez, fundador de RomaLatam
Durante los últimos años, la inteligencia artificial generativa se convirtió en una de las principales tendencias tecnológicas del mundo empresarial. Sin embargo, una cosa es experimentar con ChatGPT o utilizar herramientas para generar textos y otra muy diferente es incorporar inteligencia artificial dentro de procesos centrales de una compañía. En Argentina, algunas de las empresas más grandes ya están avanzando en esa segunda etapa.
Un relevamiento presentado esta semana muestra que el 49% de las empresas consultadas ya cuenta con un mapa concreto de iniciativas de inteligencia artificial, una señal de que la tecnología está comenzando a pasar de la etapa experimental a proyectos vinculados directamente con el negocio. Entre los casos mencionados aparecen Mercado Libre, Telecom, Arcor y YPF, con aplicaciones que van desde búsquedas y atención al cliente hasta logística, procesos internos y marketing.
Mercado Libre es uno de los ejemplos más avanzados. La compañía viene incorporando inteligencia artificial en diferentes áreas de su operación y, según su reporte de impacto, más del 95% de su público interno utiliza herramientas de IA en su actividad diaria, excluyendo a los empleados operativos. La empresa también comenzó a experimentar con agentes autónomos para determinadas etapas de selección de talento y utiliza herramientas de IA generativa y agentes desarrollados internamente para automatizar decisiones y tareas.
La transformación también alcanza al comercio electrónico. Mercado Libre explica que la inteligencia artificial está impulsando una nueva etapa del ecommerce, caracterizada por una mayor personalización de las experiencias y por asistentes capaces de intervenir en distintas etapas de la operación comercial. La compañía ya trabaja con herramientas de IA destinadas a vendedores y usuarios dentro de su ecosistema.
Telecom también está incorporando IA en áreas vinculadas con la atención al cliente. Entre las aplicaciones mencionadas recientemente aparece la utilización de tecnologías de simulación de voz y agentes para mejorar determinados procesos de contacto con usuarios. El objetivo no es solamente reducir costos, sino también modificar la velocidad y la disponibilidad de los servicios.
En Arcor, la inteligencia artificial está comenzando a utilizarse mediante agentes orientados a logística y procesos internos. Esto representa una de las principales diferencias entre la primera ola de adopción de IA y la actual: la tecnología comienza a conectarse con sistemas empresariales y operaciones concretas, en lugar de limitarse a producir contenido.
YPF también está avanzando en esta dirección. La compañía utiliza inteligencia artificial en diferentes procesos y trabaja en una estrategia de datos e IA aplicada a áreas como supply chain y toma de decisiones. Además, la empresa cuenta con posiciones específicas vinculadas con inteligencia artificial, datos y ciberseguridad, una señal de que la tecnología comienza a formar parte de estructuras permanentes dentro de la organización.
El caso argentino tiene una particularidad importante. Muchas empresas locales tienen estructuras más pequeñas que las grandes corporaciones internacionales, pero al mismo tiempo pueden incorporar herramientas de IA desarrolladas por terceros sin necesidad de construir toda la infraestructura desde cero. Esto genera una oportunidad especialmente interesante para las pymes.
Una empresa de diez, veinte o cincuenta empleados puede utilizar inteligencia artificial para automatizar atención al cliente, generar contenidos, analizar campañas, responder consultas comerciales, clasificar oportunidades, procesar información o crear reportes sin tener que contratar un equipo completo de especialistas en cada una de esas áreas.
Pero la incorporación de IA también plantea un problema que las empresas deberán resolver: los datos. Una inteligencia artificial puede ser extremadamente útil cuando tiene acceso a información correcta, estructurada y actualizada. Si los datos están dispersos, duplicados o desactualizados, las respuestas pueden ser poco útiles o incluso llevar a tomar decisiones equivocadas.
Por eso, la verdadera transformación empresarial probablemente no consista simplemente en incorporar una herramienta de inteligencia artificial. El cambio más profundo implica revisar cómo circula la información dentro de una organización, qué tareas pueden automatizarse, qué decisiones necesitan intervención humana y qué procesos deberían rediseñarse desde cero.
También cambia la relación entre empleados y tecnología. Mercado Libre, por ejemplo, señala que utiliza la IA como un copiloto para mejorar el trabajo y que la compañía está formando a miles de personas en capacidades relacionadas con prompting, agentes y programación. Según su reporte, más de 23.000 personas fueron capacitadas en diferentes capacidades vinculadas con IA.
El desafío para las empresas argentinas, entonces, ya no parece ser simplemente adoptar inteligencia artificial. El verdadero desafío será conseguir que la tecnología se transforme en productividad, mejores experiencias para los clientes y nuevas oportunidades comerciales.
La pregunta que empieza a dominar las salas de reuniones no es si la inteligencia artificial va a transformar a las empresas. Eso ya está sucediendo. La discusión pasa ahora por determinar qué empresas serán capaces de utilizarla antes, mejor y de una manera más integrada que sus competidores.



