1. La startup que convirtió el cierre de empresas en un negocio
Cerrar una empresa suele ser la parte de la historia que nadie quiere contar.
Durante años, buena parte del ecosistema startup se construyó alrededor de una narrativa muy diferente: levantar capital, contratar gente, crecer rápido, conseguir clientes, alcanzar product-market fit y, eventualmente, vender la compañía o salir a bolsa.
Pero la mayoría de las empresas no terminan así.
Y alguien decidió construir un negocio alrededor de esa realidad.
SimpleClosure es una startup que ayuda a otras compañías a cerrar sus operaciones de manera ordenada. La empresa fue fundada en 2023 y ya consiguió más de US$20 millones en financiamiento. Su propuesta consiste en transformar un proceso tradicionalmente fragmentado —legal, contable, fiscal, administrativo y de distribución de activos— en un servicio estructurado para fundadores e inversores.
A primera vista parece un negocio extraño.
¿Por qué alguien querría construir una empresa alrededor del fracaso de otras empresas?
La respuesta está justamente en que cerrar una startup también genera trabajo, costos, riesgos y decisiones.
Y durante mucho tiempo ese problema estuvo bastante desatendido.
Fundar una empresa tiene infraestructura. Cerrarla, mucho menos.
Cuando una persona decide crear una compañía, hoy tiene a su disposición una enorme cantidad de herramientas.
Puede constituir una sociedad.
Abrir una cuenta bancaria.
Contratar software.
Conseguir contadores.
Contratar abogados.
Crear una web.
Levantar capital.
Gestionar empleados.
Facturar.
Automatizar.
Hay plataformas para prácticamente cada etapa de la vida de una empresa.
Pero cuando llega el momento de cerrar, el proceso puede volverse sorprendentemente manual.
Hay contratos que terminar.
Empleados que desvincular.
Impuestos que resolver.
Activos que vender o transferir.
Propiedad intelectual.
Dominios.
Software.
Información.
Participaciones.
Inversores.
Documentación.
Y todas esas cosas tienen que coordinarse.
SimpleClosure nació precisamente de esa observación. Su fundador, Dori Yona, tuvo la idea después de atravesar personalmente el proceso de cierre de una compañía y encontrarse con una experiencia fragmentada y difícil de gestionar.
La empresa intenta convertir ese momento en un proceso más estructurado.
Y ahí aparece una idea de negocios mucho más interesante que la propia startup.
Incluso el fracaso genera mercado
Hay una tendencia a imaginar que una oportunidad de mercado aparece solamente cuando existe crecimiento.
Más empresas.
Más clientes.
Más consumo.
Más inversión.
Pero los mercados también aparecen alrededor de problemas incómodos.
Cerrar una empresa es uno de ellos.
SimpleClosure afirma que ha ayudado a compañías de sectores tan diversos como tecnología, salud, gaming, e-commerce y servicios financieros. En sus casos publicados aparecen compañías que habían levantado desde US$1 millón hasta US$70 millones de capital antes de cerrar.
El negocio no consiste solamente en “cerrar una empresa”.
También existe valor en lo que queda cuando una empresa termina.
Código.
Datos.
Dominios.
Marcas.
Propiedad intelectual.
Contratos.
Equipos.
Talento.
Clientes.
SimpleClosure lanzó incluso un Asset Hub para ayudar a recuperar valor de esos activos durante el proceso de cierre, con la idea de convertir aquello que normalmente termina abandonado en algo potencialmente recuperable.
Eso cambia completamente la perspectiva.
La empresa no está construyendo solamente una solución para un final.
Está construyendo una infraestructura alrededor de ese final.
La paradoja del negocio
Hay algo casi incómodo en el modelo.
Una startup necesita que existan startups que cierren para poder tener mercado.
Pero eso no significa que el negocio dependa exclusivamente de que las empresas fracasen más.
De hecho, la compañía está construyendo una categoría alrededor de algo que existe independientemente de las modas del venture capital.
En el primer semestre de 2026, SimpleClosure registró el mayor volumen de cierres de su historia. Según su propio análisis, las empresas B2B SaaS representaron 27,3% de las compañías que cerró, mientras que las compañías de IA representaron 14,4%.
El dato es interesante por otra razón.
Mientras 2026 estuvo dominado por la narrativa de la IA, el mayor grupo dentro de las empresas cerradas por SimpleClosure fueron compañías de software anteriores a la actual ola de IA.
En otras palabras:
la transformación tecnológica también puede dejar empresas fuera de mercado.
El cambio tecnológico no solamente crea ganadores
Cada revolución tecnológica genera nuevas oportunidades.
Pero también vuelve obsoletas algunas empresas.
Eso ocurrió muchas veces antes de la IA.
Internet transformó el retail.
Los smartphones cambiaron industrias enteras.
El cloud computing modificó el software.
Las redes sociales transformaron la publicidad.
Y ahora la inteligencia artificial está acelerando nuevamente ese proceso.
SimpleClosure sostiene que en H1 2026 las compañías de IA representaron solamente 14,4% de sus cierres, aun cuando las empresas de IA recibieron una proporción enorme del capital de riesgo estadounidense durante ese período.
Esto plantea una lectura interesante:
no toda empresa que pierde frente a una nueva tecnología fracasa inmediatamente.
Muchas veces tarda años.
Y el verdadero impacto aparece cuando la compañía llega al final de su runway, cuando cambia la economía de su mercado o cuando los inversores dejan de financiar una propuesta que antes parecía viable.
También existe una oportunidad en hacer mejor algo que nadie quiere hacer
Hay una lección empresarial bastante poderosa detrás de SimpleClosure.
Los emprendedores suelen mirar oportunidades atractivas.
Mercados grandes.
Productos deseables.
Experiencias divertidas.
Problemas visibles.
Pero algunos negocios interesantes están escondidos en lugares bastante menos glamorosos.
Impuestos.
Cumplimiento.
Logística inversa.
Documentación.
Migraciones.
Auditorías.
Devoluciones.
Cobranza.
Mantenimiento.
Cierres.
Son problemas que nadie quiere tener que resolver.
Y justamente por eso pueden ser buenos negocios.
Cuando una persona tiene un problema que necesita resolver aunque no le guste, aparece una disposición diferente a pagar.
No compra porque “le encanta” el producto.
Compra porque necesita sacarse un problema de encima.
Quizás la innovación más interesante no sea inventar una nueva categoría
SimpleClosure hizo algo que muchas startups intentan hacer de otra manera.
No inventó un problema.
Encontró uno que ya existía y que estaba siendo resuelto de manera ineficiente.
Después intentó convertirlo en una categoría.
La propia empresa habla de crear un “shutdown standard”, es decir, establecer una metodología y una infraestructura más clara para el cierre responsable de compañías.
Y eso abre otra pregunta interesante.
¿Cuántas industrias siguen funcionando de manera fragmentada simplemente porque nunca apareció una empresa que dijera:
“Esto debería ser un producto.”
Quizás la próxima gran startup no esté inventando una red social.
Quizás esté organizando algo aburrido que hoy nadie sabe resolver bien.
El negocio que aparece cuando nadie quiere mirar
Hay algo bastante interesante en la lógica de esta compañía.
Todo el ecosistema habla de cómo crear una startup.
Muy pocos hablan de cómo cerrarla.
Y sin embargo, ambas cosas forman parte del mismo ciclo.
Una empresa nace.
Crece.
Se transforma.
Puede pivotear.
Puede ser adquirida.
Puede desaparecer.
Todo forma parte de la vida empresarial.
Quizás el verdadero insight no sea que “cerrar empresas puede ser un negocio”.
Es otro:
cuando todo el mundo está mirando el principio de una industria, puede existir una oportunidad enorme en el otro extremo.
Preguntas frecuentes
¿Qué es SimpleClosure?
Es una compañía especializada en ayudar a empresas a gestionar el proceso de cierre o disolución de manera estructurada.
¿Cuánto dinero levantó SimpleClosure?
La compañía informó una ronda Serie A de US$15 millones en 2025, llevando su financiamiento total a más de US$20 millones.
¿Qué tipo de empresas utilizan SimpleClosure?
La compañía publica casos de empresas de tecnología, salud, e-commerce, gaming y servicios financieros, entre otras.
¿Qué es el Asset Hub?
Es una iniciativa de SimpleClosure para ayudar a identificar y potencialmente recuperar valor de activos de empresas que están cerrando, como propiedad intelectual, código, dominios y otros activos.




